Historia de la Comercialización

A principios del siglo pasado (1900) las exportaciones sudamericanas alcanzaban 500,000 pieles aproximadamente al año por lo que los gobiernos de Argentina, Bolivia, Chile y Perú suscriben un acuerdo en defensa de la Chinchilla silvestre con la finalidad de evitar la extinción de estos animales.

 

En 1923, el norteamericano Matias Chapman obtiene un permiso del gobierno Chileno para sacar 12 chinchillas y llevárselas a Estados Unidos con la finalidad de investigar su comportamiento y adaptación en cautiverio.  Su objetivo era el de satisfacer las necesidades ecológicas en la preservación de las especies de chinchillas silvestres,  sin olvidar las necesidades de los mercados específicos en la utilización de estos animales. En el año del 1931 y con la finalidad de conformar nuevas granjas para la reproducción de la chinchilla se lleva a cabo la primera venta de animales reproductores en territorio norteamericano. Para 1944  México se incorpora a esta actividad aprovechando dos aspectos importantes, su cercanía con los Estados Unidos y las bondades de su clima para esta especie y se crea la primera granja de chinchilla.

En 1963 se forma la Alianza Internacional de la Chinchilla. En el crudo invierno que se vivió en el año de 1973, los esfuerzos realizados en todos estos años empiezan a dar frutos y a pesar de que la demanda de las pieles de chinchilla crece,  la industria de la alta costura en un acto de conciencia y a favor  de la chinchilla silvestre, se acerca a los criadores que multiplican la especie en cautiverio para  adquirir  sólo las pieles que se necesitan para satisfacer sus necesidades. En la parte Sur de Chile, actualmente esta distribuida la población mas grande de Chinchillas en estado silvestre del país, por lo que se gestionó con el Gobierno de Chile para proteger los valles y colinas donde la Chinchilla fue encontrada, creando en este lugar la Reserva Nacional de la Chinchilla. Esta reserva que se encuentra en Auco entre Combarbala e Illapel en la IV región de Chile fue declarada como tal el 30 de Noviembre de 1983. La reserva fue creada bajo la supervisión del CONAF, del Instituto de la Chinchilla y de Chinchilla Industry Council Worldwide. En este sitio hay un centro de información y una biblioteca donde se exhiben animales y plantas, todos relacionados con la Chinchilla y su medio ambiente. Toda la gente involucrada en la industria de la chinchilla a todos los niveles (Criadores, Representantes del CIC e Instituciones gubernamentales chilenas) hicieron un compromiso por conservar el hábitat natural de la chinchilla y a la chinchilla misma en forma silvestre para evitar el riesgo de una posible extinción y conservar su biodiversidad para las generaciones futuras.

 

La cría de la chinchilla enfocada a la producción de pieles con calidad de exportación, representa una entrada de divisas a nuestro país pues la producción de pieles se vende para el mercado extranjero; es una fuente de trabajo y en el caso de los pequeños productores ayuda a la economía familiar.

La piel de chinchilla ocupa un lugar privilegiado en el glamoroso mundo de la moda. Debido a su suave textura, alta densidad de pelo, ligereza y sus contrastes de color, es la piel más cara dentro de la industria peletera junto con la marta sibelina.